El melanoma es la forma más grave de cáncer de piel. Es un tumor maligno que se origina a partir de los melanocitos de la piel, y su incidencia ha ido aumentando de manera progresiva en las últimas décadas. Las mayores tasas de incidencia se observan en Australia y Nueva Zelanda. La mayor parte de melanomas aparecen como tumores superficiales en la piel. En esta fase, el tumor es potencialmente curable mediante cirugía. Pero cuando el melanoma comienza a invadir la dermis (capa intermedia de la piel), existe la posibilidad (mayor cuanto más profundo) de presentar metástasis.
Factores de riesgo de melanoma:
*Edad, es más frecuente a partir de la edad media de la vida y en los ancianos. Es muy raro que aparezca en los niños.
*Fenotipo, es más frecuente en personas de ojos claros, fototipo I y II, cabello rubio o pelirrojo, múltiples pecas o léntigos solares.
*Lunares. El riesgo de aparición de un melanoma está en relación tanto con el nº de nevus (> 50 nevus) así como con sus características (nevus atípicos y nevus congénitos gigantes).
*Exposición solar: aumentan el riesgo de melanoma las exposiciones solares agudas, intermitentes y reiteradas, sobre todo cuando producen quemaduras y se realizan en la infancia o adolescencia. También aumenta el riesgo de melanoma el uso de cabinas de bronceado.
*Antecedentes en familiares de primer grado (padre, madre, hermanos) de melanoma.
*Antecedentes personales de melanoma (aumenta el riesgo de desarrollar un segundo melanoma x10, sobre todo en los dos siguientes años al diagnóstico).
¿Se puede prevenir el melanoma?
La realidad es que no podemos intervenir en la mayoría de factores, ya que están relacionados con nuestra herencia genética, sexo o edad. En cualquier caso, hay un factor determinante que sí que podemos controlar: la exposición al sol.
Durante el verano es fundamental tomar conciencia sobre la importancia de protegernos del sol. Sobre todo, debemos evitar la exposición directa en las horas centrales del día y debemos utilizar fotoprotección solar con factor solar alto.
Nuestra piel tiene memoria y las quemaduras solares nos pueden ocasionar graves problemas en la piel durante toda la vida.
